Protocolos

La revisión previa: doce frentes que se comprueban antes de soltar amarras

Un problema conocido en puerto es una mañana de taller. El mismo problema a doscientas millas es una avería, un desvío o algo peor. Por eso la revisión previa no es un trámite: es la parte del traslado donde más barato sale encontrar cosas. El alcance cambia con cada barco, pero hay doce frentes que merece la pena confirmar siempre.

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Sala de máquinas de un barco, con el motor principal y sus circuitos

Foto de Joe Mabel · CC BY-SA 3.0

01 · Motores y generador

Niveles y estado real del aceite y el refrigerante, no solo que estén dentro de la marca. Fugas en circuitos de aceite, gasoil y agua salada. Correas, tensión y estado de las poleas. Impulsor de la bomba de agua salada y un repuesto a bordo. Intercambiadores y filtro de agua de mar limpio.

Escape, manguitos y abrazaderas, que es un punto que se ignora y que en un barco a motor puede meter agua o gases dentro. Soportes y alineación si hay vibraciones nuevas. Alarmas de temperatura y presión probadas de verdad, no dadas por buenas. Y el mismo repaso para el generador, que en una travesía larga deja de ser un extra y pasa a ser el que mantiene las baterías vivas.

Se prueba todo con carga y durante un rato, no arrancando dos minutos en el amarre.

02 · Combustible y autonomía

Capacidad útil real, que no es la del catálogo: hay depósitos que no se pueden agotar y consumos que suben con mar. Consumo razonable a la velocidad de crucero prevista, medido si es posible.

Estado del combustible y del fondo del depósito. Este es el fallo más repetido en travesías: un depósito con sedimento que lleva años tranquilo se remueve con la primera marejada y colmata los filtros a la vez. Prefiltro con separador de agua, filtros de repuesto suficientes y alguien a bordo que sepa cambiarlos y purgar en movimiento.

Y el plan de escalas: dónde se reposta, con qué margen y qué pasa si ese puerto no sirve. La autonomía se calcula con reserva, nunca al límite.

03 · Electricidad

Capacidad real de las baterías, no su edad. Una batería puede seguir arrancando el motor y haber perdido la mitad de su capacidad, y eso solo se ve midiendo. Estado de bornes, terminales y corrosión. Alternadores, cargadores e inversores probados bajo carga.

Balance eléctrico de la travesía: cuánto consumen al día el piloto automático, la electrónica, las luces de navegación, la nevera y las comunicaciones, y con qué se repone eso —motor, generador, solar o eólica—. Muchas travesías se complican simplemente porque nadie hizo esa cuenta.

Iluminación de navegación y de emergencia, cuadro y protecciones accesibles y etiquetadas, y linternas frontales con pilas de repuesto para todos.

04 · Navegación y comunicaciones

Plotter y cartografía actualizada para toda la ruta, no solo para la zona de salida. Cartas de papel o una alternativa independiente del sistema principal. AIS emitiendo y recibiendo. VHF fijo con la antena en buen estado y al menos un portátil cargado.

Radar y piloto automático probados en marcha. Sonda y corredera. Compás compensado y alguien capaz de gobernar por él si se cae toda la electrónica.

Comunicaciones acordes a la ruta: para travesías fuera de cobertura, un sistema por satélite y, a ser posible, un segundo independiente. Nosotros llevamos antena Starlink y sistema inReach de Garmin en paralelo, y la razón no es solo tener internet: son dos caminos distintos para pedir ayuda si uno falla.

05 · Seguridad

Material exigible y adecuado a la navegación prevista, con las revisiones en vigor: balsa salvavidas revisada y con capacidad para toda la tripulación, chalecos con arnés y luz, líneas de vida en cubierta, arneses y mosquetones, aro y luz de hombre al agua, bengalas en fecha, radiobaliza registrada a nombre correcto y probada.

Extintores accesibles y revisados, manta ignífuga en la cocina, y una salida de emergencia alternativa que se pueda abrir de verdad desde dentro. Botiquín acorde a la zona y a los días de travesía, con el material que a bordo alguien sepa usar.

Y lo que no es material: que todo el mundo sepa dónde está cada cosa y la haya tocado con la mano antes de salir.

06 · Achique y estanqueidad

Bombas de achique eléctricas probadas una a una, con sus automáticos y sus alarmas. Al menos una bomba manual accesible desde el puesto de gobierno. Sentinas limpias y secas, porque una sentina sucia enmascara una fuga nueva y atasca las bombas.

Todos los pasacascos y grifos de fondo maniobrados a mano, uno por uno, con su tapón cónico de madera amarrado al lado. Un grifo que lleva tres años sin moverse es un grifo que no se va a poder cerrar cuando haga falta.

Escotillas, portillos, tapas de inspección y juntas. Imbornales y desagües de bañera libres. Y el prensaestopas o el sello del eje, revisado y con su goteo dentro de lo normal.

07 · Gobierno y sistema de emergencia

Cables, cadenas, sectores, cilindros y niveles del circuito hidráulico. Holguras en la mecha del timón. Y, sobre todo, el timón o caña de emergencia: montado una vez en puerto, con la herramienta que hace falta identificada y guardada al lado. Nadie debería estar buscando esa pieza por primera vez con mar formada.

08 · Fondeo y amarre

Molinete probado con carga, no en vacío. Ancla principal, cadena marcada y su unión al barco por dentro, con un sistema que permita soltarla si hay que hacerlo deprisa. Ancla de respeto disponible.

Cabos de amarre suficientes y en buen estado, defensas para puertos que no se conocen, y cabos largos preparados por si hay que dar remolque o recibirlo.

09 · Aparejo y velas, si las hay

Jarcia firme revisada punto por punto: terminales, cadenotes, bulones, pasadores, tensión. Jarcia de labor con especial atención a drizas y escotas cansadas. Enrolladores maniobrados en toda su carrera.

Velas y sus costuras, protección solar del génova, y un plan claro de reducción de trapo: qué se lleva con qué viento y quién lo hace. Velas de mal tiempo a bordo y probadas al menos una vez, y cortacables accesible en cubierta.

10 · Estiba y cierre

Todo lo pesado abajo y amarrado. Cajones y puertas con cierre que aguante un balance fuerte. Nada suelto en cubierta ni en la bañera. Objetos de cocina asegurados y una idea clara de qué pasa si el barco escora cuarenta grados.

Es un frente aburrido y es el que provoca la mayoría de las lesiones a bordo: casi nadie se hace daño con el mar, se hace daño con lo que sale volando dentro del barco.

11 · Documentación del barco y de la tripulación

Papeles del barco a bordo y en vigor, seguro con la travesía confirmada por escrito, y despacho si la ruta lo exige. Titulaciones, certificados de seguridad y reconocimiento médico de cada tripulante comprobados antes de embarcar.

Y el diario de a bordo abierto desde el minuto uno, porque lo que se comprueba y no se anota, a efectos prácticos, no se ha comprobado.

12 · Víveres, agua y descanso

Agua para toda la travesía más reserva, con una parte en garrafas independientes del depósito por si el depósito se contamina. Comida que se pueda preparar con mal tiempo sin cocinar de verdad. Depósito de aguas negras y su gestión prevista.

Literas utilizables con el barco escorado y telas de litera si hace falta. Y el descanso planificado desde antes de salir: una tripulación que llega de viaje y zarpa el mismo día empieza la travesía ya cansada, que es justo lo contrario de lo que se busca.

Qué pasa si algo no está bien

Se documenta, se le comunica al armador con fotos y se decide. Hay tres respuestas posibles: se arregla antes de salir, se sale con una limitación asumida y explicada por escrito, o no se sale.

Cuando lo que falla compromete la seguridad de la tripulación o la integridad del barco, la única respuesta es la tercera, y esa decisión no se negocia por calendario ni por presupuesto.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura la revisión previa?

En un barco costero bien mantenido, unas horas. En una travesía oceánica o en un barco que lleva tiempo parado, uno o dos días completos, y conviene hacerla con margen suficiente para que dé tiempo a pedir un repuesto si aparece algo.

¿Qué pasa si el barco no está en condiciones?

Te lo decimos con fotos y con una explicación técnica de qué implica cada punto. Si se puede resolver antes de salir, se resuelve. Si compromete la seguridad y no se puede resolver, no se sale.

¿Hacéis la revisión aunque el traslado lo haga otro?

Sí. Es un encargo independiente y tiene sentido también antes de una temporada, de una compra o de una travesía que vaya a hacer el propio armador.

¿Es obligatoria la balsa salvavidas?

Depende de la zona de navegación y de la bandera del barco. En travesías de altura es imprescindible con independencia de lo que exija el papel, y tiene que estar revisada, en fecha y con capacidad para toda la tripulación.

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Créditos de las imágenes

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